Colaboración con la nueva asociación de Memoria Histórica de la Sierra

November 27, 2019

Colaboración con la nueva asociación de Memoria Histórica de la Sierra

La entidad pretende localizar fosas con represaliados y solicita la mediación de Diputación

Diputación colaborará con la Asociación de Memoria Histórica de Andalucía de la Sierra de Cádiz en la consecución de los fines que persigue esta nueva entidad, constituida a finales de junio de 2019. Así se lo ha manifestado la delegada de Desarrollo Democrático de la institución provincial, Lucía Trujillo, a Francisco Iriarte, representante del citado colectivo con sede en Villamartín. Este apoyo no es aislado sino que es consecuencia de la relación estable que Diputación mantiene con las organizaciones memorialistas de la provincia de Cádiz.

La nueva asociación pretende el reconocimiento de los Lugares de Memoria de Villamartín, en aplicación de la legislación vigente, así como la localización, delimitación y –en su caso- recuperación de las fosas comunes existentes en el municipio.

Lucía Trujillo ha confirmado la mediación técnica de Diputación en la tramitación de los permisos que necesite la asociación ante la Junta de Andalucía, así como la coordinación con el Ayuntamiento de Villamartín para que se lleven a cabo los acuerdos plenarios sobre reparación de la memoria histórica en la localidad.

El actual mapa de fosas contempla dos enterramientos con represaliados en Villamartín. La de mayor dimensión se ubica en el cementerio local, presumiblemente en un pequeño jardín próximo a la entrada. Otra se localizaría en una finca próxima a la ermita de la Virgen de las Montañas, junto a la carretera A-373 en dirección a Ubrique, y donde se supone fue sepultado el cadáver de Mateo Arocha.

Villamartín es un municipio que dispone de una documentación muy exhaustiva sobre las consecuencias del golpe de Estado de julio de 1936, la Guerra Civil y la represión franquista. Esa cualidad se debe sobre todo a las investigaciones emprendidas por Fernando Romero, y concretadas en varias obras.

El historiador, natural de Villamartín, confirmó la auténtica dimensión de la represión ejercida contra representantes políticos, sindicales y líderes de los movimientos obreros de la localidad. De hecho, desde el verano de 1936 hasta febrero de 1937, verificó el asesinato de más de cien vecinos en aplicación de los bandos de guerra.