El Centro Asociado de Cádiz de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED Cádiz) ha celebrado en el Palacio Provincial de la Diputación el acto de apertura del curso 2026-2027. En esta ceremonia ha destacado la imposición de las becas con las que se reconoce el final de la trayectoria académica a los nuevos egresados, tras completar sus estudios de grado o máster en el curso anterior. El último curso completaron su formación universitaria 215 estudiantes, de los que 65 pudieron asistir al acto celebrado en el Palacio Provincial. El presidente de la junta rectora de la UNED y diputado provincial de Educación, Ignacio Trujillo, intervino en esta sesión que estuvo presidida por el rector de la UNED, Ricardo Mairal y en la que también participó la directora de UNED Cádiz, Montserrat Navarro.
Ignacio Trujillo ha confirmado el sólido vínculo que, desde 1973, une a la Diputación y a la UNED. En su intervención valoró a la entidad académica como “la universidad pública más accesible”, al tiempo que destacaba que “invertir en educación es apostar por el futuro porque se trata de una herramienta para cambiar vidas. Defendemos la UNED porque llevan a cabo un modelo único y flexible que llega donde otras universidades no lo hacen. Además, sostiene una oferta cultural y social que cada año crece y se fortalece”, y que alcanza a colectivos de personas con discapacidad o población reclusa, tal como mencionó Trujillo a modo de ejemplos. Para el nuevo curso académico 2026-27 ya se han matriculado 2.715 estudiantes. Una cifra que puede crecer ya que el plazo de matriculación se cerrará el 4 de noviembre.
Montserrat Navarro resumió los principales hitos del último curso en el que se matricularon 2.652 estudiantes (incluyendo en este dato a los inscritos en el aula de Olvera). Las edades y las circunstancias de cada estudiante reflejan una absoluta diversidad, confirmando la seña identitaria de una institución que responde a la conciliación de cada persona y que no exige notas de corte. Más de un 9% de este estudiantado se sitúa en el rango de edad de entre 60 y 84 años, si bien la mayoría del alumnado no supera los 29.
Más de la mitad del alumnado –en concreto 1.419 estudiantes- residen en la Bahía de Cádiz, mientras que 700 viven en Jerez y la Costa Noroeste, 163 en La Janda y 142 en la Sierra de Cádiz. Todos afrontaron un curso en el que se resolvieron 10.086 exámenes en las convocatorias de febrero, junio y septiembre. “Tras cada dato hay una historia, una persona, una oportunidad”, refirió Montserrat Navarro.
Una de esas historias la personaliza Sara Puerto, que –tras culminar sus estudios de Psicología- ejerció de portavoz de todos los egresados. Recordó que la nota de corte “me cerró muchas puertas” y que encontró en la UNED la oportunidad de aprender, formarse y lograr un título universitario tras mucha tenacidad y afán de superación. Hasta 65 egresados recogieron sus becas y diplomas que acreditan diferentes metas alcanzadas en Derecho, Trabajo Social, Ciencias Jurídicas, Criminología, Química, Turismo, Antropología, Historia del Arte, Estudios ingleses, Psicología, Sociología, Educación Infantil, Educación Social o Pedagogía, entre otros saberes.
La doctora en Historia y Arqueología Marítima, Milagros Alzaga, jefa del Centro de Arqueología Subacuática, pronunció la ponencia ‘Cádiz bajo el mar. Memoria, conocimiento y futuro de un patrimonio compartido’ como lección inaugural del curso académico 2026-27. “Un naufragio abre un mundo”, expuso Alzaga quien sostuvo la defensa de un patrimonio desconocido, conformado por pecios y diferentes bienes que, para ser recuperados, propician la interacción de diferentes disciplinas científicas como la Historia, la Biología, la Química, la Geología, la Tecnología 3D o la Arqueología. En su intervención destacó la necesaria compatibilidad entre la evolución de las ciudades y la conservación del patrimonio; la importancia de la planificación, como base para adoptar decisiones; la incidencia del cambio climático en el patrimonio cultural, sobre todo el que se localiza en los espacios intermareales; el valor de la duda razonada, como inicio del conocimiento; o la afirmación de que la tecnología amplía capacidades pero no puede sustituir al pensamiento crítico.
Ricardo Mairal, en su despedida tras ocho años al frente del Rectorado de la UNED, cerró el acto con un emotivo mensaje a los nuevos egresados, en el que defendió la capacidad transformadora de la ciencia y el conocimiento “como esperanza racional para la construcción del futuro; porque el futuro lo construimos con nuestras decisiones, es decir, no nos arrastra inexorablemente, sino que es una construcción humana”. En ese marco de pensamiento argumentó la necesidad del rigor, en un contexto en el que “el rigor compite con lo viral, y el juicio razonado frente a la visibilidad. No todas las opiniones se convierten en conocimiento, porque la verdad se basa en evidencias y se defiende con respeto y honestidad”, para concluir con una encomienda a los que inician sus nuevos retos profesionales, académicos o científicos: “Propagar el conocimiento desde el rigor”.
La Coral de la Universidad de Cádiz intervino en los interludios y en el epílogo de la ceremonia con un programa musical conformado por ‘Canticorum’, ‘Domine ad adjuvandum’ y ‘Gadeamus Igitur’.
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