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Como consecuencia, se imponen una serie de medidas y reformas que inciden directamente en el Estado del Bienestar y en muchos de los avances alcanzados después de mucho esfuerzo.
Las políticas culturales y las inversiones en Cultura se resienten. Precisamente ahora que empezábamos a hablar de industrias culturales, de la importancia de los indicadores culturales, del valor de la cultura en el crecimiento económico y social, de la cultura como cuarto pilar necesario para la gobernanza, un enorme jarro de agua fría en forma de crisis nos mete de lleno en la cruda realidad, que pone en peligro todo lo avanzado.
Después de 25 años de pertenencia al club europeo, nuestro país se acercaba a los indicadores de prosperidad; hemos incluso soñado con situarnos entre las grandes potencias.
Pero es en este momento se hace más necesario el reunirnos y conversar, sin codazos, arrimando el hombro para de nuevo pensar la mejor manera de ganar el futuro. La crisis es una oportunidad y si no somos capaces de centrarnos en lo importante y podar lo innecesario, reorganizar, planificar, ordenar, poco habremos aprendido y estaremos gestando de nuevo la próxima crisis.

Las políticas culturales se resienten, pero la crisis puede servir para aclarar y discernir cuales deben ser nuestros objetivos y fines, sin turbulencias. El Plan Estratégico de Cultura de la provincia de Cádiz (PECU) tiene entre sus misiones el establecer un foro de reflexión y diálogo que actúe como laboratorio de ideas (Think tank) para situar la cultura en la centralidad política y social. La cultura, la creatividad, la innovación son motores de desarrollo social, territorial y económico.
Señala Gil Calvo que el capital es como el colesterol, existe un capital malo (negativo, contraproducente) y un capital bueno (constructivo, benéfico). La economía sostenible, la empresa con una fuerte preocupación por la responsabilidad social, pueden ser modelos de ese capital “sano”, no especulativo.
Los programas europeos han venido a situarnos en una buena posición. Arrabt, Culturcad; los Fondos FEDER nos han permitido desarrollar políticas culturales avanzadas, respetuosas con los valores democráticos, de la diversidad cultural, con el respeto y puesta en valor del patrimonio y nuestra memoria, aplicando los modelos innovadores y sostenibles.
Con el Programa FEDER de Desarrollo Local y Urbano (DLU) hemos podido integrar a nuevos municipios, ciudades medianas, los situados entre los 20-000 y 50000 habitantes, que suelen quedar en tierra de nadie, a los programas de cooperación cultural, de fomento de la lectura, situarlos dentro de los ejes estratégicos de la cultura y poder cualificar su valores culturales para situarlos en una posición de progreso. En todo el territorio provincial de influencia del DLU aplicaremos las políticas de buenas prácticas, de transparencia, y la cualificación de la cultura, uno de los resultados más valiosos del plan estratégico.
El PECU es una experiencia que ha conseguido destapar ilusiones, sueños, ideas y un pensamiento trabado de forma común para fijar nuestras fortalezas a partir de nuestras debilidades.
Europa está en crisis, el Estado del bienestar está en crisis, el sistema democrático está en crisis, el mundo se ha convertido en un casino en donde mandan los especuladores, y todo lo que significan los avances de la cultura europea pierde gran parte de su valor.
Una buena respuesta global a toda esta situación crítica es apostar por más Democracia, más Cultura, y más Europa. Para ello un buen remedio es seguir a Aristóteles: la totalidad es mucho más que la suma de las partes.
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