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El archivo general de la Diputación de Cádiz tiene su sede en el Palacio Provincial, antigua Aduana, y comparte sus instalaciones con otras dependencias de la Institución provincial ( área política con el Salón regio, presidencia y despachos de diputados con funciones de gobierno; área administrativa con distintos servicios y área expositiva ). Este edificio fue construido entre 1770 y 1784 por el Ingeniero Juan Caballero. Es de planta rectangular y las dependencias están organizadas en torno a dos patios cuadrangulares. Podemos hablar de edificio sobrio y neoclásico.

En su interior destaca el Salón Regio realizado bajo la dirección del arquitecto Juan de la Vega con motivo del viaje de Isabel II a Cádiz en 1862. Está lujosamente decorado siguiendo el gusto isabelino y con tallas realizadas por Juan Rosado y pinturas de Juan Bautista Vivaldi.

Con anterioridad el edificio dio habitación al rey Fernando VII en 1823, una vez acondicionadas las dependencias, residiendo mientras en la casa del comerciante gaditano Luis Gargollo, en la calle Antonio López.

Entre las anécdotas se cuenta que en su azotea se dedicaba el rey prisionero a volar cometas, actividad que no era meramente ociosa sino con objeto de comunicarse con el ejército del que estaba al mando el duque de Angulema acampado en la otra orilla de la bahía de Cádiz.

Hasta el año 1846, la Diputación tiene diversas sedes, incluso en casas particulares alquiladas, así además de en La Aduana, situó sus dependencias en la calle Isabel La Católica y en la calle Veedor. El 28 de septiembre de 1846 por el Ministro de Hacienda se ordenó al Director General de Aduanas que se autorizase la instalación en la CASA ADUANA DE CÁDIZ de las dependencias del GOBIERNO POLÍTICO. Se hacen diversas diligencias y en una de ellas se consigna de modo categórico que uno de los organismos que se trasladará será el de la DIPUTACIÓN PROVINCIAL y el CONSEJO DE PROVINCIA.

En el BOLETÍN OFICIAL DE LA PROVINCIA publicado el día 31 de diciembre de 1846 se inserta una CIRCULAR anunciando que ya funcionaban en la CASA ADUANA las oficinas de la Diputación.

El edificio después de su uso primigenio de Aduana, ha sido sede compartida por el Gobierno Civil, incluyendo la vivienda del Gobernador, la Administración de Hacienda, la Administración de Correos y la Diputación provincial. Esta convivencia, unas veces pacíficas y otras conflictivas, terminó en 1963, una vez construidos los edificios de la Delegación de Hacienda y el Gobierno Civil ( actual Subdelegación del Gobierno ) en las cercanías de las Puertas de Tierra. Desde entonces la Diputación provincial es la que utiliza la sede en exclusiva, aunque hubo un periodo (entre los años 1986 y 1989 )que fue ocupada por la Audiencia provincial con motivo del acondicionamiento de sus dependencias, para ello se cedió parte de la planta baja.

Actualmente la Diputación provincial tiene su sede en el Palacio provincial, pero dispone de otros edificios en donde tiene ubicados sus centros y oficinas, tanto en la capital como en toda la provincia (edificio Roma; edificio del Antiguo Hospicio provincial, hoy Institución Provincial Fernando Quiñónez, Institución Provincial Gaditana, antigua Casa Cuna, etc.).

INSTITUCIÓN

Las Diputaciones provinciales se crean en Cádiz con la Constitución de 1812. El artículo 325 señala que en cada provincia habrá una Diputación llamada provincial. Se establece además como nueva administración dentro de la reorganización territorial que se pretende del nuevo Estado. Sin embargo, esta nueva institución no va a tener una existencia consolidada durante el convulso siglo XIX, pues habrá épocas en los que será suprimida. Su pervivencia podemos adscribirla a los periodos constitucionales (1812-1814; 1820-1823; 1836). Será a mediados del siglo XIX cuando se consolide, aunque su grado de competencias irá fluctuando desde situaciones de mayor relevancia a periodos en que su existencia será meramente testimonial.

La Diputación de Cádiz se instala el 16 de septiembre de 1813, teniendo en este primer momento una corta vida, hasta el 15 de mayo de 1814, por la abolición decretada por Fernando VII.

En un primer momento se configura con el Presidente, el vicepresidente y 7 vocales, los dos primeros cargos son natos y están ocupados por el Jefe Político o Gobernador y el Intendente, la renovación será bianual y por mitades. Posteriormente esta composición irá evolucionando, al crearse nuevos distritos electorales y un mayor número de diputados. Los cargos natos también irán evolucionando y serán de escasa presencia, siendo cada vez más sustituidos por cargos de elección entre los diputados provinciales. No será hasta el Estatuto provincial aprobado durante la dictadura de Primo de Rivera en 1925 cuando no se conciba a la Diputación como organismo autónomo, pero esto no adquirirá carta de naturaleza real hasta la promulgación de la Constitución democrática de 1978, que dispone que las Diputaciones desempeñan el gobierno y la administración autónoma de la provincia, aunque en el marco de una nueva organización territorial del Estado como es el que surge con la presencia de las comunidades autónomas.

La propia delimitación provincial también irá evolucionando, desde los primeros conflictos con Sevilla, a consecuencia de lo cual no aparecerá en la primera delimitación provincial que se establece, a pesar de ser sede de las Cortes en periodos difíciles para la nación, pasando por la presencia de municipios actualmente de Sevilla que formaban parte de la provincia de Cádiz, o la especial relación de Ceuta dentro del ámbito provincial, o la pertenencia de otros municipios al reino de Granada través del partido de Ronda.

Esta indefinición territorial quedará prácticamente resuelta con la definitiva delimitación provincial realizada por Javier de Burgos en 1833. Sin embargo los conflictos tanto interiores como exteriores en la delimitación de los términos municipales será una constante hasta la actualidad, con algunos casos aún por resolver (véase la cuestión del Castillo de Santi Petri, problemas entre Conil y Chiclana, El Puerto de Santa María y Jerez, etc). En el camino está también la aparición de nuevos municipios como La Línea, Barbate, Benalup-Casas Viejas o San José del Valle, la última incorporación a la autonomía municipal hasta ahora. El resultado : 44 municipios encuadrados en una diversidad geográfica y una alta complejidad territorial, con áreas de tan fuerte personalidad como la Bahía de Cádiz , Jerez, la Sierra, el Campo de Gibraltar, la Janda o la costa noroeste.

Los órganos básicos de la Diputación han sido: la Diputación en pleno o trabajando en comisiones; el Consejo Provincial creado en 1845 y suprimido en 1868, y que además de las funciones de asesoramiento tiene una clara competencia de tipo jurisdiccional, pues actuará fundamentalmente como tribunales administrativos y sobre todo atendiendo los asuntos contenciosos administrativos; las Comisiones provinciales aparecen ya en la ley provincial de 1870, funcionaba como comisión permanente, formada por un número reducido de los miembros de la corporación, y era el verdadero órgano gestor de la administración provincial. La Comisión provincial de Servicios Técnicos prevista en la ley de bases de 1945 se trata de una comisión de asesoramiento técnico para el Gobernador Civil y la Diputación provincial, con una composición que pretende aglutinar o representar a los órganos políticos y administrativos más importantes de la provincia.

La legislación democrática en el ámbito de la administración local a partir de la Constitución de 1978 establece como órganos el Pleno, la Comisión de Gobierno, y las Comisiones Informativas y Especiales.

ARCHIVO

PERSONAL

Desde un primer momento hubo un claro interés de la administración provincial por tener sus documentos organizados y dispuestos para que pudieran servir como testimonio de la labor realizada o como antecedente para la resolución de las distintas cuestiones que pudieran plantearse.

En la primera sesión celebrada el 31 de mayo de 1820 una vez reinstalada la Diputación a partir del alzamiento Riego y la vuelta al constitucionalismo doceañista, se trata en uno de sus puntos sobre el nombramiento de Archivero: “deseando en lo posible que no sufran atraso los trabajos de Secretaría y que haya un individuo que se encargue del arreglo y colocación de papeles que han de formar su Archivo, acordó prevenir a Francisco de Paula Artacho, que lo fue en la época constitucional, se presentase a desempeñarlo interinamente".

Es decir se hace mención a un empleado de la Diputación plenamente dedicado al Archivo desde el momento de la primera instalación de la Corporación provincial.

En el periodo que de nuevo se inicia en 1836 se plantea una nueva planta de la Secretaría y en ella se incluye con el sueldo de 9000 rs anuales al Archivero Artacho, persona de reconocido mérito, que cual Guadiana reaparecía en paralelo con la Diputación, cada vez que se recuperaba el espíritu constitucional gaditano.

En 1854 Se presenta una nueva reorganización de la Secretaría. En la plantilla aparece ocupando el tercer puesto del escalafón tras el Secretario Juan Rebuelto, y el Oficial primero Contador, el Oficial Segundo Archivero, nombrándose a José María Bosque. Éste desgraciadamente fallece en 1855 y ocupa la plaza de forma interina un oficial auxiliar.

Tendremos que esperar al año 1864 cuando se nombre a Antonio Manuel Beltrán y Alcázar para el puesto de archivero. Su labor se prolongará hasta 1906 destacando su dedicación y buen hacer, llegando a establecer incluso una clasificación por negociados con una ordenación topográfica por pueblos.

En 1875 se presenta una propuesta del Secretario para el mejor orden y despacho de los asuntos estableciendo distintas secciones, entre ellas la del Archivo que tendrá como función la ordenación de los documentos, la colección de las disposiciones legales sobre administración provincial y municipal, y el extracto de sesiones para el Boletín Oficial. Además de Beltrán, cuenta con un auxiliar, Luis Garibaldi, y un escribiente, Jesús Sáinz y Ortiz.

Hay que señalar que pasa al archivo los documentos de la Contaduría de propios en 1839; y que también estuvo a cargo de la Diputación el archivo de la Junta de Comercio de Corredores y de Indias, hasta que pasó a formar parte del Archivo de Indias.

En 1915 se hace cargo del archivo mediante selección Rafael Picardo O’Realy, doctor en Filosofía y Letras, que desarrolla una larga labor, al estar desempeñando el puesto hasta los 70 años. En 1963, una vez jubilado, se hace cargo del Archivo Ernestina Cazenave Acosta, del Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios, que desempeña el puesto hasta 1981. Una vez jubilada el archivo queda en un periodo de indefinición, pues no hay ningún técnico a cargo de él. En 1987 se nombra a Manuel Simó Rodríguez, archivero mediante oposición, y éste realizara su labor hasta 1992, aplicando nuevos criterios y nuevas técnicas, trasladando el archivo desde la planta alta a su actual localización, sede anterior del Archivo Histórico Provincial. Pone en marcha nuevas transferencias desde las oficinas y cede al Archivo Histórico Provincial el fondo histórico del Gobierno Civil, en donde se encuentra gran parte de la historia de la Diputación de Cádiz, al ser dos administraciones que han tenido siempre una estrecha relación. Tras otro periodo de impasse y colapsado el archivo se plantea una nueva convocatoria y obtiene la plaza Antonio Rodríguez Cabañas en marzo de 1996, actual Archivero y Jefe del Servicio de Publicaciones. En este periodo se han realizado remodelaciones de los espacios, lo cual ha permitido, junto con el establecimiento de unas normas de trasferencias, la normalización en el envío de los documentos de las oficinas al archivo y su servicio. Su informatización permite también una más rápida y eficaz gestión.

FONDOS

En el cuadro de clasificación viene claramente expresado la entidad del fondo del archivo de la Diputación , con sus distintas secciones y subsecciones. Es de destacar la grave expoliación que durante bastante tiempo ha sufrido de forma sistemática el archivo. Desde 1917 hasta los años sesenta ha habido una verdadera saca de documentos consentida, puesto que tanto el secretario de turno como el archivero y amparados en una legislación que permitía la destrucción de papel inservible se han llevado a cabo funestas ventas de papel al peso, cuyo montante hemos calculado en 1 km. Lineal, lo que equivale prácticamente al volumen actualmente existente. En esa eliminaciones constantes, en muchos casos movidos por la falta de espacio, han desaparecido de forma certificada documentos de Quintas, Hacienda, Beneficencia, documentación electoral, municipal, cárceles, etc., y otra mucha documentación que notamos en falta y que en la melé de la venta de grandes volúmenes de papel irían confundida.

Actualmente hay dos fondos: uno el de Diputación y otro denominado Centros de Beneficencia. En este segundo se incluyen los establecimientos benéficos que durante el siglo XIX pasaron a depender de la Diputación provincial Hospicio provincial; Casas Cunas de Cádiz, Jerez, con las hijuelas dependientes de la primera de Algeciras, Chiclana, Medina Sidonia, El Puerto de Santa María, San Fernando, Sanlúcar de Barrameda, San Roque, y Tarifa; y de la segunda Arcos, Grazalema y Olvera; el Hospicio de la Purísima Concepción de Jerez; el Hospital Civil Provincial, la Junta Provincial de Beneficencia. En resumen, fondos cuya documentación más antigua proviene del siglo XVI y que tiene en muchas series continuidad con la sección de Beneficencia del Fondo de Diputación, por lo que las 148 cajas existentes pensamos unificarlas e introducirlas en la Sección citada.

El Fondo de Diputación tiene documentación desde 1812, y a través de su Cuadro de Clasificación podemos comprobar sus distintas Secciones y subsecciones, con las correspondientes fechas extremas.

 


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